sábado, 17 de noviembre de 2012

A los maestros que enseñan.

Yo los conozco. Los he visto muchas veces. Algunos llegan al cole una hora antes,otros salen del cole una hora más tarde porque tienen entrevistas con los padres que trabajan y no pueden acudir a otra hora, y otros recorren todos los días más de 100Km .
En verano les dan vacaciones, pero no desconectan del todo, piensan en sus clases, preparan tareas para el curso siguiente.
En invierno hablan mucho, siempre traen caramelos de miel y limón en los bolsillos y otros con una botella de agua a su lado. Su garganta siempre está dolorida, pero siguen enseñando, a veces fuerzan su voz, pero siguen transmitiendo sus conocimientos con afecto e ilusión.
Yo los he visto.
Salen de excursión con sus alumnos y se encargan de gestionar autorizaciones, recogida de dinero y responsabilidad extra.
Qué será de ellos y ellas.
Por la noche sueñan con el colegio, se les aparecen planetas, ecosistemas y personajes históricos.
Son mujeres y hombres, casados, solteros...,de diferentes edades, pero a todos les apasiona su trabajo, ver crecer a sus alumnos, ayudarlos y conseguir de ellos que sean ciudadanos competentes.
Los he visto muchas veces.
Algunos dicen de ellos que viven muy bien, pero les han recortado el sueldo y siguen trabajando incluso más que antes. Disfrutan con lo que hacen, aunque haya padres que no los valoran, los critican, pero ellos siguen hacia adelante.
Por las tardes, algunos, quedan para hacer cursos de formación y no les importa perder tiempos de su ocio para reciclarse.Dicen que son autocríticos y que hacen balance de sus experiencias educativas, que se frustran cuando no salen las cosas como esperaban, que se alegran cuando sus alumnos avanzan. Dicen de algunos que fueron muy importantes, que siempre tienen palabras de aliento; dicen tan sólo que son MAESTROS y que se sienten MUY ORGULLOSOS DE SERLO.

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